viernes, 30 de octubre de 2009

Aviso fúnebre

JUICIO POR INCUMPLIMIENTO Y RESCISIÓN DE CONTRATO, q.e.p.d., terminó el 30-10-2009, a los 8 años. Sus deudos, Alejandro Firszt y Elizabeth Bengtsson participan su finalización y lo despiden con una mezcla amarga de indignación y alegría.

Carta

30/10/09


En primer lugar, deseo agradecer a mi buena amiga, Ana Lávaque, que se ocupó de este asunto con voluntad y con cariño, trató de protegernos y de aconsejarnos y estuvo con nosotros en todo momento.

También quiero dar las gracias al Sr. Fernández Madero y a Fernanda, quienes demostraron don de gente y procuraron ayudarnos de alguna forma.

Felicito al Dr. P por su gestión y lo compadezco, pues supongo que el estar obligado a amparar a un criminal no debe ser algo fácil de llevar sobre los hombros. Imagino que todo aquel que estudió abogacía lo hizo con el ideal de defender el bien.

He pasado la vida entera tratando de encontrarle el lado bueno a las cosas. En estos últimos ocho años no me ha sido fácil. Es cierto que esto le produjo un inmenso perjuicio económico a mi familia. Es cierto que todos nuestros sueños estuvieron atrapados y a la espera durante todos estos años. Es cierto que mi hija pasó la mayor parte de su existencia renegando de los tramposos.

Sin embargo, creo que hoy, con la firma de estos papeles y con el pago de estos dineros injustamente solicitados, mi familia y yo recuperamos la libertad. Y podemos hacerlo porque nos acompañan las alas de la verdad. Nosotros sabemos (todos los aquí presentes también lo saben) que el Sr. D obró con mala intención. Nosotros sabemos (tenemos una decena de testigos) que el Sr. D vendió la exclusividad del jardín a propósito, para obtener un beneficio mayor. Nosotros sabemos que intentamos de varias formas llegar a un acuerdo con el Sr. D.
Tal como la jueza expresó en su sentencia, nosotros cometimos el error de no mirar bien todos los papeles. Es cierto. Cometimos el error de creer que dos inmobiliarias y un banco (que nos iba a extender un crédito) serían garantía suficiente. Está claro que no es así. Está claro que hoy en día es necesario vivir acompañados de estos guardaespaldas de la “justicia” que son los abogados.

Si algo me enseñaron estos años infelices es que nunca más me voy a meter en asuntos legales. Aprendí que la ley es un compendio de palabras huecas, sin sentido. Aprendí que la ley es una abstracción en minúscula. Aprendí que no necesito ningún despacho lujoso, ningún juez emérito, ningún abogado con experiencia para conocer cuál es la verdad o para saber dónde encuentro el bien.

Estoy convencida de que, a pesar de todo, la firma de estas escrituras nos otorga a mi familia y a mí una llave para salir a la luz. Esta misma rúbrica, al Sr. D le da una llave para encerrarse. La mentira es una prisión muy estrecha.

Elizabeth Bengtsson



FIRMA ESCRITURA – HACE SABER.


Señora Jueza Postura:
En San Isidro a los 30 días del mes de octubre de 2009, siendo las 13.00 horas, se reúne en la Escribanía a los involucrados, compareciendo la parte actora y reconvenida Sr. AF y Sra. EB y su letrada patrocinante Dra. AL y la parte demandada y reconviniente Sr. DL y sus letrados patrocinantes Dres. P y T. Iniciado el acto, se discuten algunas irregularidades referidas a ciertos vicios de la escritura. Finalmente, a las 15.45 horas, la parte actora procede a abonar las sumas injustamente solicitadas, se abre con sumo cuidado y en silencio cierres y braguetas. Se baja despacio pantalones, bombachas, calzoncillos. Se coloca con dificultad pero solícita –siempre solícita- en posición sobre la mesa. Abre poco a poco las piernas. Reúne la parte demandada los billetes. Los cuenta uno a uno. Los mira, evalúa la autenticidad, los disfruta y procede a actuar. La parte demandada y reconviniente se transforma así en la parte actora y reconvenida. Se firman los papeles con el beneplácito de algunos de los interesados, con lo que se da por terminado el acto y se solicita a VS, dé cierre total y definitivo al Expediente 15851, caratulado “FA Y BE C/LD Y CMR S/INCUMPLIMIENTO Y RESCISIÓN DE CONTRATO Y DAÑOS Y PERJUICIOS”, Expediente que VS podrá caratular y archivar para siempre.
PROVEER DE CONFORMIDAD
SERÁ INJUSTICIA

martes, 27 de octubre de 2009

POSTURA

POSTURA

La mujer común entra en el despacho. Las paredes lujosamente coloradas muestran sus dos diplomas en marcos de oro, la cruz de madera, el Cristo de bronce.
Su Eminencia, la Jueza Postura se acomoda en el sillón de cuero. Sacude los rulos falsamente rubios, arquea las pestañas falsamente largas, resuena las uñas falsamente rojas en el escritorio de caoba oscura.
- Sí.- dice.
- Sí.- Repite la mujer común. Y piensa que las reproducciones de Doré del difunto juez anterior eran más lindas.
La Jueza Postura acomoda una pila de legajos. Se toma las manos encima de la mesa repleta de papeles ordenados.
- Sí.- Vuelve a decir. Y la mujer común la mira profundo. A los ojos.

Por un momento juegan a que Postura es jueza por mérito propio, que su marido no tuvo nada que ver en este asunto. Por un instante hacen como que la decisión que tomó fue la correcta. Por un ratito simulan que ahí adentro reina la Justicia.


Se observan. Se evalúan. Se miden.

La eminente Jueza Postura actúa gestos de equidad. Una mentira pegajosa se le escapa de la boca y se chorrea y le corre el maquillaje. Se limpia el labial con la punta del dedo índice.

La mujer común la mira hacer. Jamás se olvidará de esa cara. Está segura.

La jueza recorre con la vista las facciones de la otra. Desprecia el pullover violeta de agujeritos calados, que no combinan para nada con los zapatos chatos y la babucha negra. Pero sonríe impunidad.

- Bueno.- Dice la mujer común.
- Bueno.- Repite la Jueza Postura y camina hacia la puerta. Le extiende su
mano floja. Le mira condescendiente la cara lavada. Sabe bien que, por suerte, mañana ya no se va a acordar de nada.